En la época precolombina la provincia de Leoncio Prado estuvo habitada por tribus indígenas como los Tulumayos y Cholones en la ribera del río Magdalena, estas tribus se internaron en la selva, a medida que avanzaba el Imperio Inca y actualmente existe una carretera pavimentada en la zona de Leoncio Prado con Pachitea. En la época colonial la región de selva alta (Rupa Rupa) estuvo controlada por varias autoridades españolas. Uno de los fundadores de los pueblos cercanos fue Salazar, de la Orden de Jesús, mientras ejercía sus funciones religiosas. En 1938 se le cuenta a la población que las tierras donde vivían fueron expropiadas a su favor y a partir de ese momento pudieron vivir libremente. La palabra Tingo proviene del vocablo quechua Tincco, que significa reunión en referencia a los ríos Huallaga y Monzón, y María era una colona que ayudaba a los viajeros que querían cruzar el río, brindándoles comida y alojamiento.